CUANDO OS PROHIBIERON SER MUJERES (Y LIBRES)… Y NOS PERSIGUIERON POR SER HOMBRES (Y LIBRES). LGTBetc,8.

Me aburre ya escribir sobre esto. Pero ha sido tan brutal que no tengo otro remedio. Ha sido tan intolerable que no se puede pasar por alto.

Otro escrache a mi amiga Alicia –aquí lo explica Santiago Abascal-. La heroína de la libertad de expresión y la pesadilla de los lobbies de género.

Un nuevo acoso a mi amigo Ignacio en #ElBusDeLaLibertad. El referente de la resistencia frente a los violentos radicales LGTB y abanderado de la libertad de expresión en España, en estos momentos. (Aquí la “entrevista” -por llamarlo de alguna forma- en La Sexta)

Y es a Alicia, esta vez donde más puede doler: en su propio lugar de trabajo, señalada por los radicales podemitas (“se donde vives”, que decían los asesinos etarras, como bien conoce Santi Abascal).

Y es a Nacho una agresión en toda regla: empujones, insultos, gritos, arrojándole pintura roja, etc. Una verdadera kale-borroka.

España está llegando a unos extremos de odio y tensión sin igual. Una amiga me decía: tienen el demonio dentro y éste grita y se retuerce cuando se le señala, cuando se proclama la verdad, cuando se habla del ser humano como dualidad hombre-mujer. Los niños son niños. La niñas son niñas. En el respeto a los que piensen de otra forma. En el reconocimiento, acogida y ayuda a las anomalías que nos podemos encontrar en esa naturaleza dual: las personas eunucos o como se les ha dado en llamar ahora: transexuales.

El odio podemita empezó en S. Fernando con las protestas a Alicia cuando ella presentó su libro en la cuna de la libertad de expresión, y el intento Podemita de que el Ayuntamiento condenara a Hazteoir. Continuó en distintos escraches en varias ciudades, especialmente el de la Universidad de Sevilla, también a Alicia. Y el de la semana pasada en la Complutense, donde se lo hicieron a Ignacio y a Alicia conjuntamente, acompañados de Rocio Monasterio. Todo un póquer de ases de la libertad, acosados por jóvenes radicales que impidieron un debate.

Pero el culmen ha sido el  bullying profesional a que han sometido esta semana pasada a Alicia, en su propio instituto, donde da clases. Exigieron en el claustro su dimisión como jefa de estudios. Ella no se movió. No pestañeó. No consiguieron que llorara. Ni que dimitiera. Los alumnos convocados por podemos en la calle. Pero,algunos, los más valientes, esperándola al término para aplaudirle. Ahí sí que se derrumbó de la emoción. Mereció la pena solo por eso.

Y Nacho el otro día en Cataluña, a bordo de #ElBusDeLaLibertad. Y esta misma mañana en Pamplona.

¿Dónde estamos llegando? ¿Dónde está la libertad? ¿De verdad la defienden estos energúmenos? ¿De verdad ellos son los pacíficos?

¿Quienes son los odiadores profesionales? ¿Quiénes?

¿Dónde está la libertad de los ciudadanos y de los padres para que no sometan a sus hijos a la Ideología homosexualista de Género?

¿Qué hay detrás de todo esto?

No quiero abundar mucho hoy. La evidencia lo dice todo.

Os dejo con el genial y breve artículo de Elentir -siempre tan agudo, siempre el dedo en la llaga-. Será el punto de partida para otro análisis que nos deja #ElBusDeLaLibertad: “Cuando yo no dije nada“… Pero esto, esto.. será tema de otro artículo del Mosquetero que prometo ofreceros en breve.

“Cuando la inquisición de género acosó a la profesora Alicia Rubio, yo no dije nada”

Cuando la inquisición de género acosó a la profesora Alicia Rubio,
yo no dije nada.
No era Alicia Rubio.

Cuando la inquisición de género adoctrinó a los niños en las escuelas,
yo no dije nada.
No tenía hijos.

Cuando la inquisición de género llamó “maltratadores” a los provida,
yo no dije nada.
No era provida.

Cuando la inquisición de género convirtió las denuncias falsas en un negocio,
yo no dije nada.
No me habían denunciado.

Cuando la inquisición de género linchó a dos actores por elogiar la belleza de una actriz,
yo no dije nada.
No era ninguno de esos actores.

Cuando la inquisición de género prohibió a profesores decir “niños” y “niñas”,
yo no dije nada.
No era profesor.

Cuando la inquisición de género injurió y amenazó a un youtuber por parodiar el feminismo,
yo no dije nada.
No era youtuber.

Cuando la inquisición de género multó a un director de colegio por discrepar,
yo no dije nada.
No era director de colegio.

Cuando la inquisición de género persiguió a Hazte Oír por decir una obviedad,
yo no dije nada.
No era de Hazte Oír.

Cuando la inquisición de género tachó de “machismo” invitar a una mujer a un café,
yo no dije nada.
No me gustaba el café.

Cuando la inquisición de género vino a por mí,
ya no quedaba nadie que se atreviese a abrir la boca,
y nadie protestó.

(En homenaje a Martin Niemöller, autor del original, y a Alicia Rubio, que ayer fue objeto de un miserable acto de acoso organizado por Podemos. Un fuerte abrazo, Alicia).

Y termina Elentir:

P.D.: te animo a comprar el libro de Alicia en Amazon (pulsa aquí). Ya que los enemigos de la libertad ponen tanto empeño en prohibirlo, los que amamos la libertad deberíamos poner aún más empeño en difundirlo. No dejes que nadie decida por ti lo que puedes leer y lo que no.

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Un comentario en “CUANDO OS PROHIBIERON SER MUJERES (Y LIBRES)… Y NOS PERSIGUIERON POR SER HOMBRES (Y LIBRES). LGTBetc,8.

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