SILENCIADORES: Cuando La libertad de expresión es un derecho en vía de extinción. (LGTBetc, 6)

Secuestro de vehículos, vandalismo, amenazas, multas y arrestos…No, esto no es producto de la delincuencia, simplemente es lo que experimentan quienes, en estos tiempos, desean expresar libremente sus ideas acerca de lo que creen.

Hoy traemos a este blog mosquetero, dentro de la vorágine de adhesiones y odios suscitada por #ElBusDeLaLibertad, un criterio exclusivo y una colaboración privilegiada: mi amiga Karolita Klemmt, comunicadora social colombiana pero residente en Suiza, y dedicada al periodismo independiente.

Ella misma se define: su compromiso es guiar a la gente a Ver la Vida de Otra Maneraporque no siempre lo que el mundo presenta como “verdad”, realmente lo es. Pensar diferente, nutrir el alma, conectar el espíritu es posible al leer su blog: www.karolita.net.

En este artículo que nos manda, Karolita aborda la amenaza a la libertad de expresión en nuestro mundo global. Y lo hace dejando las cosas muy claritas y con el objetivo de explicar -concepto por concepto-, todo lo que hay: una imposición orwelliana, una dictadura de género que aplica sus dictámenes al mismo tiempo que tapa la boca al disidente.

Sin más, te dejo con este sabroso artículo:

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SILENCIADORES: Cuando La libertad de expresión es un derecho en vía de extinción.

Secuestro de vehículos, vandalismo, amenazas, multas y arrestos…No, esto no es producto de la delincuencia, simplemente es lo que experimentan quienes, en estos tiempos, desean expresar libremente sus ideas acerca de lo que creen.

¡ Abortas o abortas !

En Francia está prohibido hablar de las consecuencias del aborto. Todo sitio de internet que se atreva a exponer las fuertes consecuencias del aborto a nivel psicológico se arriesga a multas de 30 mil euros o dos años de prisión. La razón de esta ley, según el gobierno, es que informar sobre los efectos de la interrupción voluntaria del embarazo culpabiliza a las mujeres, obstruyendo así su decisión de abortar.

La encargada de este proyecto de ley y sus estrictas medidas es la ministra de Las Familias, La Infancia y los Derechos de las mujeres, Laurence Rossignol. Sí, usted leyó bien, la ministra de la infancia y los derechos de las mujeres es la que no le permite a un niño nacer ni a la mujer tener el derecho a informarse sobre las consecuencias de una decisión tan importante, como lo es la vida de un ser humano.

El gobierno decidió legalizar el aborto, ¿pero es también justo querer asegurarse de que las mujeres no tengan opción alguna fuera de la interrupción voluntaria del embarazo?, al parecer aquí ni siquiera hay una postura pro elección, el aspecto que tiene esta ley es el de una medida completamente pro aborto.

Prohibido hablar de ciencia, prohibido pensar en biología

España atraviesa por una especie de dictadura del pensamiento avalada por el propio gobierno de izquierda en algunas comunidades. Frente a la presión ejercida por los colectivos LGBT para imponer la ideología de género*** en las escuelas, los miembros de la ONG Hazte Oír han sido víctimas no sólo de amenazas de muerte, si no de la injusticia por parte de las autoridades durante su campaña para promover el libro ¿Saben lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes del adoctrinamiento sexual.

El bus utilizado para la promoción del libro fue secuestrado e inmovilizado injustamente por una orden de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, bajo el argumento de promover el odio contra la comunidad gay y los niños transgénero, ya que el bus expone el mensaje: “Los niños tienen pene y las niñas tienen vulva, que no te engañen”. Frente a una realidad tan obvia como esta, habría que preguntarse qué tiene de ofensivo y odioso exponer un argumento científico comprobado desde siempre. Aunque el juez determinó que no existe un discurso de odio implícito en el mensaje decidió continuar con la inmovilización del bus.

Si es violencia universitaria, entonces no es violencia

Estados Unidos no se queda atrás frente a esta amenaza a la libertad de expresión. Varios incidentes de vandalismo y violencia se han presentado en algunas universidades para protestar en contra de jóvenes oradores, de corriente conservadora, que han sido invitados a dar discursos en temas relacionados con el racismo, feminismo, las leyes LGBT, la ideología de izquierda, etc. Las directivas universitarias no han tomado medidas estrictas que protejan la libertad de expresión, parecería entonces que estos actos de sabotaje y vandalismo son avalados por los rectores, por no decir que aplaudidos.

En Colombia la diputada Angela Hernandez y el periodista youtuber Oswaldo Ortiz, principales líderes a favor de los principios de la familia y quienes a su vez se oponen a la ideología de género, han tenido que presentar denuncias frente a las autoridades por acoso y amenaza de muerte.

Los ejemplos de la guerra en contra de la libertad de expresión son muchos, pero con los casos citados se podría intuir que estamos frente a una tendencia mundial, al menos en lo que concierne a la cultura occidental.

Silenciadores

En todos los casos mencionados anteriormente hay factores comunes, lo que permite pensar que toda esta tendencia en contra de la libertad de expresión tiene un mismo trasfondo. Los principales argumentos, a los que yo llamo “silenciadores”, para impedir que alguien exprese sus ideas y creencias son:

La Corrección Política

El término “corrección política” proviene del Marxismo-Leninismo, razón por la cual ha sido adoptado por los partidos de izquierda. Es un concepto que pretende controlar los mensajes, ideas o acciones, con el fin de evitar o minimizar las ofensas hacia grupos étnicos, religiosos y culturales.

Hasta ahí, el objetivo de la corrección política es noble. El problema es el abuso del término, porque no existe un organismo neutral que regularice qué es ofensivo y qué no lo es. Los sentimientos de una persona son un argumento subjetivo y por lo tanto no pueden constituir el fundamento que relativice lo correcto y la moral. Lo que puede ofender a algunos, no ofenderá a otros; además de la raza, la cultura o religión, cada ser humano tiene una historia de vida propia que define su sensibilidad hacia cierto tipo de lenguaje, acción o idea. Así las cosas, el término de la corrección política resulta siendo un silenciador de discursos utilizado al antojo y conveniencia de cualquiera.

El Odio

Según el diccionario de la Real Academia (RAE) el odio se define como antipatía, aversión, deseo de mal hacia alguien o algo. La aversión, a su vez se traduce en rechazo y repugnancia. Toda la descripción que encierra el término “odio” detalla sentimientos bastantes profundos que requieren de sucesos y razones para ser desarrollados y existir, puesto que el odio no es algo espontáneo, entonces tampoco puede utilizarse como argumento para impedir la libre expresión. Es bastante común escuchar por estos días que cualquier acción o mensaje que no sea del agrado de ciertas personas es “odio”, y es así como esta palabra pierde su real significado para describir una simple cuestión de diferencia de opinión o desacuerdo.

Las Fobias

Según la psiquiatría la fobia es un trastorno, su diagnóstico requiere entonces de una evaluación profesional. Hoy en día muchos emplean el término “fobia” para amedrentar y acusar al que no esté de acuerdo con las posturas de ciertos grupos étnicos, religiosos o culturales. La homofobia, xenofobia y la más reciente, islamofobia, son algunos ejemplos de los términos que comúnmente se aprovechan como argumento para entorpecer la libertad de expresión.

Es increíble como nuestra sociedad occidental que se jacta de moderna y civilizada gracias a los derechos humanos, está promoviendo la violación de un derecho tan importante y fundamental como lo es el derecho a la libertad de expresión. En el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se lee: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” 

Como podemos apreciar durante los eventos en Francia, España, Estados Unidos y Colombia, descritos anteriormente, hay una clara violación del derecho humano a la libre expresión. La sociedad ha permitido que entremos en un juego peligroso al consentir que la gente anteponga sus sentimientos frente a los verdaderos derechos fundamentales del hombre, no es posible que aceptemos una postura basada en: “Mis sentimientos son más importantes que tu opinión” que nos obligue a callar, incluso aquellas grandes verdades que han sido pilares fundamentales en la historia de la humanidad. De esta manera se están formando futuras generaciones con cero tolerancia a la frustración, incapaces de aceptar desafíos intelectuales. ¿Quién iba a pensar que esto sucedería en pleno siglo XXI?

Si no se regulariza con urgencia la utilización indiscriminada de estos silenciadores como lo son la corrección política, los términos de odio y fobia, con el tiempo la libertad de expresión estará destinada a desaparecer y viviremos totalmente en una dictadura intelectual que reinará en el mundo entero, la cual no puede tener cabida alguna cuando el mismo progresismo y la modernidad nos han prometido Libertad.

También puede interesarle: El Mito de la Mente Abierta


*** Anexo Ideología de Género: En resumen, y parafraseando al politólogo y escritor argentino Agustín Laje, la Ideología de género es un sistema de pensamiento cerrado que nace con el feminismo moderno  y que manifiesta que la sexualidad humana no está determinada por la naturaleza en ninguna medida, sino que es “producto de la cultura”. Y como la cultura es por definición una creación humana, cualquier límite cultural se vuelve un límite arbitrario. Se caen así todas las barreras morales (y luego legales) para expandir las prácticas sexuales en todas las direcciones: La homosexualidad por ejemplo y todo lo que alguien pueda imaginarse, por eso no sorprende que esta ideología sea la puerta para dar paso a prácticas como la pedofilia, el incesto, la zoofilia, etc. Algunas personas aseguran que la ideología de género no existe y esto se debe a que se le ha asignado el eufemismo de Estudios de Género, con el fin de darle peso argumentativo y minimizar el impacto en la tradición moral de la sociedad.

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