LA ESPERANZA SE LLAMA EISHAM (Yo Soy Nazareno,20)

Eisham quiere decir “Esperanza”, en paquistaní. Para mí quiere decir eso, la esperanza, y más: Eisham significa la Fe que profesamos, y que hoy en día para muchos hermanos nuestros significa la muerte. Esa fe que se encarna en esta niña y su familia, esa fe que mueve montañas y que vimos en la Plaza de San Pedro, cuando fue recibida por el Papa.

Eisham significa también la Belleza del sufrimiento por su madre, Asia Bibi, confesora y mártir, encerrada como sabéis, en una cárcel infecta de su país, enferma y condenada a muerte. Acusada falsamente de blasfemar contra Mahoma. Un “delito” que en su país sirve para acusar a los enemigos que molestan, pero que ella nunca cometió

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LA ESPAÑA ROJA Y EL CANGUELO NACIONAL

Ante los resultados de los pactos contra-natura, pro-natura o anti-natura que vemos estos días por toda España, y ante los miedos, nerviosismos, ansiedades, preocupaciones de muchos católicos, personas de “ideas conservadoras” o de derechas, por llamarlas de alguna forma, incluso ante enfrentamientos exacerbados en estos días… me hago estas reflexiones, si los incondicionales que aún me leen me lo permiten: Sigue leyendo

SER PROVIDA: AMOR A LA VERDAD

El 31 de marzo publicaba yo en este blog un artículo titulado Ser Provida, donde daba a conocer el IDEARIO DEL VOLUNTARIO PROVIDA, de Sara Larin, y cuyo primer punto decía:

FullSizeRenderEl voluntariado provida debe estar sostenido por un gran amor a la verdad y al bien al que se entrega, su participación requiere de compromiso, coraje, fortaleza, lealtad, convicción y principios sólidos. Sigue leyendo

CORAZÓN DE CARNE: fuego que trasforma.

Junio es el mes dedicado al Sdo. Corazón de Jesús, una devoción muy antigua en la Iglesia.

Corazón de JesúsYo he tenido la gracia de conocer esta devoción en mi formación jesuítica, orden que, como tantas otras, la han divulgado secularmente.

Es precisamente una devoción que se basa en lo que Cristo mismo dice de Sí: venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré. Tomad mi yugo y aprended de mi que soy manso y humilde de corazón, en Mt. 28,30. Sigue leyendo