DiarioMosquetero/ TRES CAÍDAS (en los boquetes de las calles isleñas)

Tres caídas en un par de semanas. Tres, sí. Como Jesús camino del Calvario. Tres caídas llevamos en mi familia, dos mi esposa y una yo mismo, en los boquetitos dichosos de las calles de La Isla. 

¡Y ya está bien! Reconozco que no somos ni mi esposa ni yo, lo que se dice unos atletas. Reconozco que nuestro tren de vida nos hace ir corriendo de un lado a otro. Reconozco que no todos los pavimentos públicos pueden estar siempre en estado de perfecta revista. Vale. Pero… ¡Ya está bien!

Los isleños padecemos un estado de nuestras calles bastante penoso, en general. Farolas que no iluminan, boquetes que no se tapan, accesos imposibles… Una ciudad “señorial”, vamos.

Pero especialmente en la calle Real. La vía que ha unido por tierra a la ciudad más antigua de occidente, Cádiz. El camino por donde marcharon los representantes de la Nación en sus primeras sesiones constitucionales. Y por donde han paseado, en carros, a caballo, en coches, y ahora andando, tantas generaciones de cañaíllas…

Y pienso que ni los ciudadanos de San Fernando, ni la propia calle Real, NUESTRA CALLE REAL, se merecen el estado de postración en el que se encuentra ésta.

Es más: la calle más importante de nuestra ciudad es ahora un símbolo del mangoneo y la corrupción de Andalucía. Y esto, a causa de la obra faraónica, tomada de espaldas al pueblo por los gobiernos andalucistas locales, y sus socios socialistas de la Junta en aquél entonces.

Me refiero, por supuesto, al “lagarto verde” que días atrás recorrió cual serpiente o dragón nuestra bendita calle real. ¡El tren tanvía! “el esperado”. ¡Cuánto le debemos! Desde las tres caídas mencionadas, hasta la planicie modernista en que se ve convertida nuestra arteria central, hasta los divertidos charcos que forman los boquetes que salpican la misma, y hasta la emocionante aventura de callejear y callejear con el coche en días de lluvia, para evitar ese espacio prohibido que es nuestra calle principal…

También le debemos a ese “lagarto verde” otras emociones, como la de ir viendo aparecer y desaparecer comercio tras comercio en la calle real. No nos hemos aprendido aún el nombre del mismo, cuando ya hay otro en su lugar, ya sea gastronómico o bazar chino o musulmán.

Pero esos serán otros temas. (los lagartos verdes y los musulmanes, por separado, me refiero…)

Ahora voy a dar un masaje a mi esposa. En el tobillo, que no piensen mal (o bien) los incondicionales que aún me leen.

Y doy mi palabra que la próxima vez que un miembro de mi familia caiga en una de esas trampas que los gobiernos andalucistas-socialistas han puesto en nuestra benemérita calle Real, desde el alcalde hasta su primer teniente, pasando por el delegado del gobierno autónomo, me van a oír y a escuchar también.

He dicho.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s